XIV Feria Andaluza de la Biodiversidad Agrícola 2017

Las semillas siempre han acompañado a nuestras y nuestros agricultores locales, ellos y ellas las han ido adaptando a sus territorios, microclimas y costumbres en procesos de adaptación milenarios. Toda esta riqueza cada vez más está en riesgo de desaparecer al caer en pocas manos, las de las grandes multinacionales de las semillas y los insumos químicos. Las que quieren controlar las semillas con legislaciones influenciadas y adaptadas a sus intereses, que no son otros que meramente económicos. Es así, que las semillas "modernas" no se pueden volver a sembrar, es decir hay que ir a comprarlas nuevamente, cuando por tradición los agricultores y campesinos del mundo las podían multiplicar y volver a sembrar (claro, eso no es negocio para las multinacionales). Además, son pocas las variedades comerciales comparadas con la enorme diversidad de las variedades tradicionales, las que además estan asociadas a las culturas locales, a sus tradiciones y gastronomía. Dándole una vuelta de tuerca más, las multinacionales trabajan aceleradamente en las variedades transgénicas, la cuales patentan, para que sólo ellos puedan comercializarlas, pero la cosa es aún peor, si el polen de esos transgénicos fecunda/contamina tu variedad local, eres susceptible de ser demandado por que esos genes (trangénicos) son propiedad de ellos, y ya no puedes usar más  tus semillas locales, aquellas que pasaron de generación en generación. El sistema agroaliemntario actual, pretende controlar todo, desde la producción (semillas híbridas y transgénicas, insumos químicos, acaparamiento de tierras y fuentes de agua, etc) hasta la comercialización de alimentos (grandes empresas importadoras/exportadoras y grandes superdicies y cadenas de supermercados). Por ello, no es lo mismo comprar un producto orgánico en una gran superficie que adquirir un alimento ecológico de un pequeño productor directamente o a través de canales cortos de comercialización.

Una de las cosas que las organizaciones y pequeñas y pequeños agricultores están haciendo, como una manera de rebeldía y de proteger sus semillas, su legado agrario (y el nuestro), es el intercambio de semillas, el compartir conocimientos y dar a conocer con más fuerza lo que está pasando y que muchas veces no es conocido por las personas que consumen. Es así que del 6 al 8 de octubre en Conil de la Frontera, Cádiz, se celebra una nueva edición de la Feria Andaluza de la Biodiversidad. Este evento tiene un conjunto de actividades, charlas, talleres, visitas, intercambios, etc como una manera de socializar las semillas tradicionales, el conocimiento campesino y los emprendimientos agroecológicos. A continuación el programa:

 

 

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